La causa penal por el cabezazo que recibió el diputado Federico Pelli (LLA) en La Madrid podría cerrarse en lo inmediato mediante un juicio abreviado, con una pena condicional de tres años y reglas de conducta para el acusado, Marcelo “Pichón” Segura.

Sin embargo, la querella rechaza el acuerdo propuesto por la defensa al Ministerio Público Fiscal (MPF) y, en simultáneo, insiste con la producción de prueba.

En una audiencia celebrada este jueves, el abogado de Pelli, Juan Colombres Garmendia, impugnó la decisión de la Unidad Fiscal de Homicidios del Centro Judicial Concepción, a cargo de Miguel Ángel Varela (con la intervención de la auxiliar de fiscal Gabriela Ghilardi), de denegar la realización de una pericia médica al diputado nacional, con la intervención de un perito de parte. El objetivo de la querella es que una junta de profesionales elabore un informe referido a la magnitud del daño sufrido por el dirigente de La Libertad Avanza, quien advirtió que deberá ser sometido a una nueva intervención quirúrgica producto del brutal golpe propinado por “Pichón” Segura. “Voy a tener que ser operado por segunda vez el 12 de junio”, señaló Pelli al hacer uso de la palabra ante el juez de Concepción, Raúl Robín Márquez.

Tanto el MPF como la defensa del acusado a cargo del abogado Ernesto Baaclini, se manifestaron en oposición al planteo de la querella, argumentando que esta prueba sería innecesaria en el actual estado del proceso judicial. “Una nueva pericia médica sería un acto de dilación”, aseveró la auxiliar de fiscal Ghilardi. “No tiene ningún tipo de sentido”, reafirmó Baaclini a su turno.

El caso

El 11 de marzo, Pelli concurrió a La Madrid junto a una comitiva de LLA para llevar donaciones a las personas damnificadas por las inundaciones. Tras un breve intercambio de palabras, Segura le dio un violento cabezazo en el rostro al diputado libertario, que tuvo que ser llevado de inmediato a un centro asistencial. El agresor quedó aprehendido, y tras ser llevado bajo prisión preventiva a la cárcel de Benjamín Paz, fue beneficiario con el arresto domiciliario por razones de salud (padece diabetes e hipertensión).

Segura admitió el hecho. Y, a través de su abogado, propuso un juicio abreviado como salida alternativa al conflicto, incluyendo una pena condicional y el cumplimiento de reglas de conducta. La próxima semana será la cita para definir si se materializa el acuerdo con el MPF, paso que debe contar con el visto bueno del juez de la causa.

La querella no ocultó sus cuestionamientos hacia la Fiscalía. En la audiencia de este jueves, Colombres Garmendia atribuyó “mala fe” al MPF, asegurando que, 15 minutos antes del inicio de la reunión vía ZOOM, desde la Unidad Fiscal le habían remitido una versión actualizada del legajo, con 170 fojas incorporadas.

Además, insistió por la realización de una junta médica, con un perito de parte, para que se expida sobre “magnitud del daño” registrado a partir del cabezazo.

La auxiliar de fiscal explicó ante el juez que, en rigor, la mayoría de las novedades en el expediente correspondían a notas y planteos de la querella (salvo por la testimonial de Pelli y una carpeta técnica}. Y refutó la necesidad de una junta médica, al señalar que “ya se produjo una pericia”, cuyas conclusiones indicaban que “las lesiones de la víctima revisten un carácter grave, y no pusieron en riesgo la vida” del diputado nacional.

El defensor Baaclini, en tanto, advirtió que “es inoficioso, carente de sentido este pedido”, y también mencionó informes médicos incorporados al legajo.

Antes de pasar al cuarto intermedio, el juez le dio la palabra a Pelli. Afirmó que quería expresarse “sin ningún tipo de especulación política”, sino “como víctima”. Enfatizó que Segura, cuando requirió su arresto domiciliario, contó con la posibilidad de ser contar con informes médicos para acreditar su versión. A la vez, objetó la tarea del MPF. “No sentí que se haya velado por mis derechos como víctima”, dijo.

Pelli aclaró luego que no tiene “nada personal” contra el acusado. “Solamente quiero que se haga justicia”, enfatizó.

Luego, se dirigió hacia Segura, que lo escuchó en silencio. Y le reprochó que haya pedido disculpas solamente en el marco de la audiencia judicial, como “parte de la estrategia defensiva”, en lugar de hacerlo de manera directa. “Lo hubiese valorado mucho. Un mensaje. No como algo para zafar de estar en Benjamín Paz. No soy una persona resentida”, dijo el diputado nacional.

Tras esta intervención, el juez dispuso un cuarto intermedio. Y, al margen de lo que resuelva ahora, la expectativa está puesta en la audiencia que definirá la propuesta de juicio abreviado elaborada por la defensa.